Es una de las preguntas más frecuentes en la consulta: "¿Me conviene el Ultraformer o la radiofrecuencia?". Las dos son tecnologías que se usan en medicina estética para trabajar la piel, pero no hacen lo mismo ni actúan en el mismo lugar.
Qué hace cada una
El Ultraformer III usa ultrasonido focalizado. Concentra energía en puntos precisos de planos profundos de la piel y el tejido para estimular firmeza en zonas donde otras tecnologías no llegan.
La radiofrecuencia genera calor controlado en capas más superficiales y medias de la piel. Trabaja sobre textura, tono y calidad de piel, con un abordaje más difuso y progresivo.
En qué se diferencian, en concreto
- Profundidad. El Ultraformer llega a planos más profundos; la radiofrecuencia trabaja más cerca de la superficie.
- Tipo de estímulo. El Ultraformer entrega energía puntual y focalizada; la radiofrecuencia, calor distribuido.
- Para qué se suele indicar. El Ultraformer, cuando el objetivo es firmeza y sostén. La radiofrecuencia, cuando el foco está en calidad y textura de piel.
- Sensación durante la sesión. El Ultraformer puede dar puntadas breves de calor; la radiofrecuencia se percibe como un calor sostenido y más tolerable.
Entonces, ¿cuál conviene?
Depende de qué querés trabajar, del estado de tu piel y de tu edad. Muchas veces no es una u otra: forman parte de un mismo plan, en momentos distintos, junto con otros abordajes como los bioestimuladores.
Esa decisión no se toma por catálogo. En la evaluación revisamos tu caso y definimos qué tecnología —o qué combinación— tiene sentido para vos, con qué secuencia y qué podés esperar de cada etapa.
Este contenido es informativo y no reemplaza una consulta médica. Ante cualquier duda sobre tu caso, coordiná una evaluación con la Dra. Vanesa Pinchi.